Según el Ministerio de Educación (Minedu) dicho proceso para este año deberá desarrollarse priorizando el uso de medios digitales o remotos.
No obstante, conforme a la actual coyuntura por COVID-19, es necesario que se tenga en cuenta la realidad de aquellos colegios ubicados en zonas donde el acceso al internet es deficiente o inexistente.
Por ello, el defensor recomendó que los padres de familia que no puedan acceder a este medio tecnológico deben tener otras opciones para matricular a sus hijos. Dijo, además, que hasta el momento se han podido identificar múltiples deficiencias, pero que vienen siendo superadas de forma progresiva.
Bajo este panorama, la Defensoría planteó a que se cumpla con implementar horarios de atención diferenciados por grado o nivel educativo, bajo la observancia estricta de los protocolos de bioseguridad para evitar la transmisión del covid-19.
En tanto, las UGEL deben supervisar la labor de los planteles que opten por realizar la matrícula por vía remota, a fin de que no se excluya a las familias en condiciones de pobreza o pobreza extrema que no tengan acceso a internet u otros servicios de telecomunicación.
Gustavo Pacheco agregó que este tema está siendo abordando en el Consejo Regional por los Derechos de la Niñez y Adolescencia de Ayacucho, teniendo en cuenta que son diversos aspectos que se deben cumplir para que este proceso se desarrolle de manera adecuada y sin reclamos.



