La multitud cargada de pancartas que iban pegando en los muros del recinto estudiantil, con mensajes en pro de su causa, manifestaron que existieron tres puntos importantes a tener en cuenta para realizar ese plantón.
En primer lugar, sostuvieron que algunos profesores encargados de la información directa con ellos, habían cambiado los horarios de la prueba, cosa de la que se enteraron solo algunas horas antes de que se inicie; luego acotaron que las personas que rindieron su examen (varios de ellos), notaron que el sistema estaba fallando, ya que respondieron a las preguntas con total normalidad, por lo que grande fue su sorpresa al verificar que algunas de sus notas eran de cero (0).
Finalmente, denunciaron que existieron algunos postulantes que habrían sido beneficiados con este examen, de manera irregular, ya que la plataforma en la que se llevó a cabo, sólo funcionó en algunas computadoras.
Por su parte, el personal de la Institución prefirió guardar un mutismo que desencadenó a ira de estos jóvenes, en tanto ellos decidieron presentar la denuncia formal ante la Defensoría del Pueblo, llevando pruebas contundentes que dejarían mal parados a los directivos de este centro.



