En medio de la desesperación su padre Edgar de la Cruz Ochoa, natural del distrito de Los Morochucos – Cangallo, indicó que su pequeña hija requiere de dos unidades de sangre tipo A positivo, para que pueda continuar con su tratamiento.
«El personal me dijo que primero tengo que realizar la devolución para que el Banco de Sangre me pueda volver a prestar», precisó el padre de la menor.
Acotó que él y su familia se dedican a las labores del campo y que los pocos ingresos que tienen lo destinan al tratamiento de su hija.
Se sabe que Edgar de la Cruz tuvo que dejar su trabajo para estar al lado de su hija. Cualquier apoyo llamar al 910 304 662.



