La diligencia se desarrolló a solicitud del juez del Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Huamanga.
Cuando los uniformados se constituyeron al lugar notaron la presencia de 80 personas que mostraban una actitud violenta y agresiva. Casi todos estaban con capuchas, chalinas, cubre bocas y provistos con armas hechizas.
Además, de bombas molotov, piedras, huaracas y otros objetos contundentes, para obstaculizar la labor del magistrado. Ellos habrían sido advertidos de la llegada de las autoridades.
Se sabe que el enfrentamiento duró unos 30 minutos, donde los encapuchados aventaron excremento, palos y disparaban cohetes a las fuerzas del orden.
Luego del diálogo entre ambas partes, los efectivos pudieron restaurar el orden público en la zona, apagando las llantas e incautando gran cantidad de materiales inflamables, las mismas que habían sido lanzadas a los policías desde la azotea. De milagro no se reportaron daños a la salud de las personas.
Vale precisar los agentes se vieron obligados a hacer el uso de bombas lacrimógenas para dar cumplimiento a la diligencia de desalojo del almacén de una tienda de melamina, presuntamente porque el propietario no pudo pagar las cuotas de hipoteca a una financiera.



