“No hay nada que celebrar”, “el Perú está de luto y no es posible que nuestras autoridades promuevan este tipo de actividades”, “no podemos bailar por encima de nuestros muertos, primero se debe garantizar que las familias enlutadas encuentren justicia”, son algunas de las frases que se pudo recoger en un breve recorrido por el mercado Santa Clara.
La percepción que tiene este sector de la población contradice a la posición que maneja la Cámara de Comercio de Ayacucho, que desde un primer momento advirtió que la cancelación del carnaval generaría grandes pérdidas económicas.
Respecto al tema, los comerciantes refieren que antes de todo se debería dar prioridad a la reparación de los deudos y lograr la estabilidad entre el Ejecutivo y Legislativo, lo cual traería consigo el cese de las marchas o movilizaciones.
Además, señalaron que todo ello se lograría con la renuncia de la presidenta, Dina Boluarte, y el cierre del Congreso. “Esta señora no sé porque se aferra al cargo, si nadie la quiere, lo que debería hacer es dar un paso al costado para evitar más muertes”, dijo entristecida una vendedora de ropas.
Vale recordar que en su último mensaje a la Nación la primera mandataria exhortó al Congreso aprobar el adelanto de elecciones; de no ser así, dijo que presentará dos iniciativas legislativas a fin de poner fin a esta crisis.



