a la normalidad. No solo tiene prejuicios sino se puede rescatar que con la postpandemia los docentes tuvieron oportunidades de dar un aprovechamiento de las herramientas que yacen en el sin fin mundo de la tecnología; significando la casi igualdad de conocimiento con los docentes actuales y de la vieja escuela, por eso la profesora Adelina Condori Risalve, docente del colegio San Francisco de Asís, en Huanta, dio a conocer su experiencia frente al empleo de las plataformas digitales.
¿Qué es lo que podemos lograr con el uso adecuado de la tecnología en la educación?
La tecnología es muy importante porque significo hitos muy importantes en la educación. Como ya es de conocimiento muchos de los docentes usamos plataformas que nos brindaba Google, esto con la finalidad de que las clases sean más interactivas y los estudiantes se sientan parte de ella, como en la presencialidad.
Con la llegada de la pandemia se insertó nuevas enseñanzas de aprendizaje. Si tomamos como ejemplo a las matemáticas las plataformas existentes eran más interactivos y dinámicos, de esta forma captaban más la atención de estudiantes que estaban detrás de una pantalla.
¿Cómo observó la experiencia de los alumnos, frente a tu pedagogía anterior?
Ahora los niños nacen amamantando la tecnología. En la robótica encontramos distintos prototipos que hacían que las clases sean mucho más interesantes y a forma de participación preguntábamos de cuantas piezas de formó un determinado prototipo.
A decir verdad, los niños lo tomaron con mucho interés por el empleo de tecnología en educación, lo que se limitaba a realizar.
¿Cuáles son las limitaciones que observo y cómo se podría solucionar con la intervención del sistema educativo?
Fue muy beneficioso para los niños con bajos recursos, porque muchas de las plataformas digitales como aula digital en casa o Edro, que llegaban con las maletas tecnológicas, no requerían internet y las clases ya estaban programadas en el servidor. También en estas plataformas no solo se encontraban cursos referentes a las matemáticas, sino que las cuatro áreas básicas de la educación.



