Se trata de personas que viven de la agricultura y ganadería, pero que registran grandes pérdidas por el deceso de sus ganados que terminan cayendo al caudal.
El consejero por Cangallo, Wilfredo Tenorio Velásquez, advirtió que en el lugar se da el corte del 100 por ciento y disminución permanente del agua; en tanto, dijo que no se respeta el caudal ecológico de los ríos Negro Mayo y Chicllarazo.
Indicó, además, que los animales no tienen agua para tomar y que se estaría dando una muerte indiscriminada de toda la biodiversidad existentes en los ríos.
Ante ello, solicitó al Gobierno Regional para implementar un proyecto de protección con mayas en la microcuenca de Choccoro a fin de evitar más pérdidas y garantizar el consumo de agua potable en la población.
“Los pobladores están pidiendo a las autoridades a tomar medidas correctivas y de remediación inmediata por la irresponsable administración antitécnica, de los funcionarios encargados, que vulnera la Ley 29338, artículo 75º ley de conservación y protección de las cabeceras de cuencas”, mencionó.
Agregó que en la próxima sesión del Consejo Regional citarán al responsable de la Oficina de Operación y Mantenimiento Hidráulico (Opeman) para que exponga los trabajos que se está realizando desde su sector.
Acotó que las mallas solo se encuentran instaladas hasta una cierta parte de Quispillaccta, y que el resto del trayecto está libre poniendo en grave peligro a los moradores.



