A través de esta normativa se ha dispuesto la vigilancia epidemiológica para una detección temprana de la enfermedad en aves domésticas y silvestres.
Además, de activar los comités de sanidad avícola y fortalecer la sensibilización y capacitación dentro de la población, enseñando las características de este mal para lograr reconocimiento e inmediata notificación al Senasa.
Asimismo, la entidad exhortó a los productores avícolas, tanto de crianza de traspatio, gallos de pelea y granjas comerciales, a que intensifiquen las medidas de bioseguridad y que reporten oportunamente al Senasa de cualquier signo de enfermedad en las aves.
Vale precisar que la influenza aviar es una enfermedad que no tiene cura ni tratamiento, causa alta mortalidad en aves silvestres y domésticas como patos, gallinas, pollos, pavos, entre otros. La presencia de este virus aún es objeto de estudio por parte del Senasa.
Finalmente, se conoció que ya se tienen casos confirmados en otras regiones, menos Ayacucho.



