Los habitantes de la Comunidad Campesina de Anchihuay han levantado la voz contra la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), acusándola de abusos continuos y exigiendo la paralización inmediata de sus operaciones en el distrito.
Esta demanda surge tras años de actividades por parte de TGP en el área del Km 158, las cuales, según los pobladores, han resultado en daños ambientales significativos y otros perjuicios que han sido ignorados por la compañía.
El presidente de la comunidad, Samuel Avalos Huamán, ha sido una figura central en el intento de dialogar con TGP, habiendo enviado numerosas solicitudes de reunión que hasta el momento han quedado sin respuesta.
«Nuestra paciencia se ha agotado frente a la falta de consideración de TGP hacia nuestra comunidad y el medio ambiente. Es momento de tomar acciones concretas para proteger nuestros derechos y nuestra tierra», afirmó Avalos Huamán.
En un acto de protesta pacífica, el pasado 23 de febrero, los pobladores marcharon hacia el sitio de trabajo de TGP, acompañados por autoridades locales y nacionales, incluyendo la Policía Nacional y el Ministerio Público, para hacer oír sus demandas. Sin embargo, el intento de diálogo fue infructuoso, ya que los representantes de TGP se negaron a firmar el acta que resumía las conversaciones.
Frente a esta situación, la comunidad de Anchihuay se ha declarado en pie de lucha, advirtiendo que adoptarán medidas legales y sociales amparadas por la ley para asegurar el cese de las operaciones de TGP en su territorio, hasta que se atiendan sus demandas de manera justa y respetuosa.



