No permiten el acceso. Finalizó el desarrollo de los “Juegos Bolivarianos del Bicentenario 2024”; sin embargo, el ingreso a las sedes de este evento bolivariano está restringido tanto para los periodistas como para el público que se apersona a estas instalaciones para la verificación o algún trámite documental.
La misma situación se replica en las instalaciones de la Villa Bolivariana, que fue dispuesta para su uso durante los Juegos, con un avance físico de solo el 85 %. En esta construcción no se permite el acceso para el monitoreo respectivo sobre la situación actual.
Hasta el momento, en la Villa Bolivariana no han comenzado los trabajos para la entrega oficial de estas instalaciones al 100%, como se prometió a las autoridades de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga (Unsch).
Falsas promesas
A pesar de las observaciones de la Contraloría antes del inicio de la fiesta bolivariana, el Proyecto Especial Legado (PEL) insistía en que las obras para este certamen se terminarían en los plazos establecidos (31 de octubre) por los organizadores de los “Juegos Bolivarianos del Bicentenario 2024”. Sin embargo, no fue así, pues todos estos espacios se entregaron para su uso con un avance total del 85 %. Según declaraciones del vocero de Legado, Tomás Villarroel, solo usarían los tres pisos de las torres de la Villa Bolivariana que albergarían a los deportistas de las diversas delegaciones.
Pese a estas observaciones, como por ejemplo en las instalaciones del complejo deportivo Canaán Alto (Skate Park), se desarrollaron actividades deportivas en medio de construcciones. En el caso de los desperfectos en las infraestructuras, fueron cubiertos con telas y escalerillas que fueron utilizadas por la afición.
Con esto se suman dos sedes que fueron utilizadas de forma inconclusa: la Villa Bolivariana y el complejo deportivo Canaán Alto (Skate Park), que funcionó en medio de remodelaciones y trabajos en el perímetro de estos espacios.
Abuso de los voluntarios
Sin embargo, la historia no acaba ahí. Según imágenes divulgadas en las redes sociales, los organizadores de estos Juegos Bolivarianos abusaron del apoyo de los voluntarios, pues muchos de ellos no recibieron los refrigerios correspondientes a pesar de encontrarse en las instalaciones desde tempranas horas hasta las 4 de la tarde.
Algunos voluntarios se situaban en las sedes desde las 4 de la mañana y retornaban de estas responsabilidades a las 5 de la tarde, sin las garantías que en un primer momento ofrecía el Proyecto Especial Legado a cambio de su voluntariado: alimentación y transporte.
Hasta el momento no Legado no brindo un informe detallado de lo invertido.



