Más de 40 vecinos del Jirón Sucre, en el distrito de Ayacucho, están viviendo momentos de incertidumbre debido a las rajaduras masivas que han comenzado a afectar a sus viviendas. Estas fisuras, que han aumentado en intensidad en las últimas semanas, representan un serio riesgo para la estabilidad de las estructuras. Los residentes temen que sus hogares puedan colapsar si no se toman medidas inmediatas.
Las grietas no solo han afectado a las viviendas más antiguas, sino también a construcciones más recientes. Los vecinos explican que las rajaduras están cada vez más profundas y visibles, lo que genera una creciente preocupación entre las familias.
“Desde el 27 de diciembre de 2024, hemos notado un empeoramiento de la situación. La municipalidad de Huamanga, el Colegio de Ingenieros y Seda Ayacucho ya están al tanto del problema, debido a las filtraciones de agua que podrían estar afectando los cimientos de las viviendas”, comentó uno de los afectados.
Una de las teorías que se maneja es que las filtraciones de agua provenientes de las tuberías subterráneas están degradando las paredes y cimientos de las casas. En la zona, la infraestructura de saneamiento es antigua y deficiente, lo que podría estar acelerando el deterioro de los edificios. Por ello, los vecinos han solicitado la intervención de Seda Ayacucho para realizar el mantenimiento necesario.
Sin embargo, algunos residentes también señalan que las malas prácticas en la construcción podrían estar contribuyendo al problema. Se especula que varias viviendas no cumplieron con las normativas del centro histórico y que, en algunos casos, se utilizaron materiales de baja calidad.
“En el centro histórico no deberían construirse edificios de más de tres pisos, pero hemos visto edificios de hasta cinco pisos. ¿Quién está otorgando estos permisos?”, manifestó una vecina.
Además, algunos creen que el terreno arenoso podría ser otro factor determinante. La falta de análisis técnicos en los suelos antes de la construcción habría provocado el deterioro acelerado.
“Las grietas siempre estuvieron allí, pero ahora son más notorias debido a la construcción de edificios pesados en una zona de relleno”, explicó otro vecino.
Con el objetivo de evitar una posible tragedia, los vecinos se reunieron con autoridades del municipio de Huamanga para solicitar la verificación de las construcciones. Profesionales del Colegio de Ingenieros acudieron al área para estudiar los suelos y determinar las causas de las rajaduras. Incluso, una vivienda ya ha sido declarada inhabitable por Defensa Civil, y se ha reportado que las grietas también afectan a la iglesia El Calvario.
Los residentes temen que un sismo pueda desencadenar el colapso de estas viviendas.
“Es urgente que las autoridades actúen antes de que ocurra una tragedia”, manifestaron.
La situación sigue siendo preocupante, y los vecinos piden que se tomen medidas inmediatas para evitar una catástrofe mayor.



