A pesar de la reciente aprobación del Proyecto Educativo Regional (PER) 2025-2036, Ayacucho sigue enfrentando serios desafíos en el sector educación. Las dificultades en comprensión lectora, la falta de implementación efectiva de la educación intercultural bilingüe y la deficiente infraestructura escolar continúan afectando la formación de miles de estudiantes.
César Gálvez, representante de Tarea, la Asociación de Publicaciones Educativas, resalta que el PER servirá como un marco orientador, pero su éxito dependerá de su ejecución.
«Si se queda en el papel, no habrá avances», advierte. Añade que el fortalecimiento de la capacitación docente es fundamental, pero que, sin presupuesto y voluntad política, los objetivos del PER podrían no concretarse.
Uno de los mayores problemas es la baja comprensión lectora. Actualmente, un porcentaje alarmante de niños y niñas no logra entender lo que lee. Gálvez indica que se necesitan acciones concretas, como fortalecer las bibliotecas de aula y capacitar a los docentes en estrategias pedagógicas efectivas.
«Aspiramos a que al menos el 60% de los estudiantes logre comprender lo que lee en los próximos años», sostiene.
Otro desafío clave es la educación intercultural bilingüe (EIB). Aunque el 70% de las escuelas en Ayacucho están reconocidas como EIB, su implementación es insuficiente.
«Tenemos la política y algunos esfuerzos aislados, pero falta una aplicación concreta», enfatiza Gálvez.
La deficiencia en infraestructura educativa también es preocupante. Muchas escuelas carecen de condiciones adecuadas para el aprendizaje, lo que limita el desarrollo de competencias en los estudiantes.
El PER plantea metas ambiciosas para el 2036, pero su éxito dependerá de que las autoridades regionales y locales asuman compromisos concretos. Gálvez insiste en que no es solo responsabilidad del sector educación.
«Se requiere una articulación entre el gobierno regional, los gobiernos locales y otros sectores para asegurar cambios reales», concluyó.



