El Museo de la Memoria “Para que no se repita” fue inaugurado el 16 de octubre de 2005 por la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú (Anfasep). Como parte de la lucha de los asociados de Anfasep, fue creado con el fin de que no se olvide a las víctimas del Conflicto Armado Interno entre los años 1980 y 2000. Además, el museo narra la historia de la lucha de las familias por la búsqueda de los desaparecidos, la judicialización de los casos de violaciones a los derechos humanos y la dignificación de las víctimas.
Ubicado en Jr. Libertad cuadra 14, la construcción del museo se realizó con el apoyo de instituciones como ZDF, la GIZ (anteriormente DEG/GTZ) y la Embajada Alemana, así como algunas instituciones nacionales como las Consejerías en Proyectos, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social.
Lidia Flores de Huamán, presidenta del Anfasep, enfatizó que el museo es importante para las socias porque representa un recordatorio de los familiares que no encontraron.
“Nuestro museo es pequeño, pero cuenta con muchas cosas de las que se puede hablar”, resaltó.
Salas del Museo
Sala de Tortura y representación de la Fosa Común
En esta sala se recrea un cuarto de tortura, el proceso de exhumaciones y la creación del santuario de la Memoria “La Hoyada”, escenario de diversos casos de violaciones a los derechos humanos en Ayacucho ocurridos durante el CAI (Conflicto Armado Interno) entre 1980 y 2000.
Sala de Testimonios y Publicación de Libros
En este espacio se encuentran testimonios reales, recortes periodísticos, obras de arte, prendas de los desaparecidos y algunos símbolos de la incidencia del ANFASEP, como la banderola y la cruz originales de la organización.
Sala de Fotografías de las Personas Desaparecidas y el Comedor
Muestra fotografías de las personas desaparecidas, además de las prendas de ropa y utensilios que la asociación utilizó para alimentar a los niños huérfanos como parte de su labor.
Sala de Línea del Tiempo y Fotografías de las Actividades
Exhibe fotos de las socias, socios y jóvenes de la asociación junto a una línea del tiempo que documenta el proceso de violencia del CAI entre 1980 y 2000. También se presentan diferentes materiales gráficos sobre la historia de la organización y su lucha. Entre ellos resalta una fotografía de Angélica Remigia Mendoza Ascarza (Mamá Angélica) con una copia de la “carta” de su hijo Arquímedez, desaparecido el 3 de julio de 1983.
A través de su narrativa, el museo no solo busca recordar a las víctimas, sino también promover un diálogo sobre la importancia de la memoria en la construcción de un futuro más justo. “Para que no se repita” trasciende su significado literal, convirtiéndose en un llamado a la conciencia colectiva sobre las lecciones aprendidas y la necesidad de proteger los derechos humanos.
“Son las memorias que cada familia tiene en el hogar, cuando nos dejó, cuando nos quitaron a nuestros familiares, como hemos vivido en ese tiempo”.







