“No solo es un problema de Jesús Nazareno, sino de varios distritos metropolitanos de la región y también de zonas rurales, y se debe a la falta de presupuesto para poder contratar a profesionales, ya que, para la acreditación de estas oficinas, nos piden tener un psicólogo y un abogado colegiado, con los que no podemos contar por el poco presupuesto que recibimos”, manifestó Edwin Gómez.
En otro momento, también aclaró que buscan fortalecer la capacidad de su personal de planta, ya que tienen practicantes de psicología y el apoyo de algunos otros profesionales con los que tratan de trabajar.
Sin embargo, en consulta con la encargada de la Demuna del distrito, Norma Huamán Aime, se dejó notar que existe una suerte de desidia por parte de la población con respecto a la denuncia de casos de maltrato o abandono de este sector.



