con menos densidad de los elementos sólidos que componen la tabla periódica. Además de su alta conductividad eléctrica y térmica, posee baja viscosidad y coeficiente de expansión térmico. Dichas condiciones le permiten, para ser gráficos, almacenar más energía en menos peso. De ahí su importancia en la confección de baterías para distintos artefactos tecnológicos y de la industria automotriz.
Tercero, el Litio se encuentra desigualmente distribuido. Para comprender la forma en la que se concibe la disponibilidad de un recurso, debemos aclarar la diferencia entre recursos y reservas. Los recursos son la totalidad de un determinado recurso (litio, cobre, oro, etc.), mientras que las reservas son los recursos que son económica y tecnológicamente factibles de extraer. En este sentido, para el 2017 los recursos conocidos de litio alcanzan los 53,35 millones de toneladas, mientras que las reservas de litio solo llegan a 15,6 millones de toneladas. En lo que concierne a los recursos, Argentina (18%), Bolivia (17%) y Chile (16%) juntos poseen el 51% de los recursos mundiales de litio, lo que ha llevado a denominar dicha área como el “triángulo del litio”. En lo que respecta a las reservas de Litio, Chile es quien más posee, con un 48% y, si nos fijamos en Bolivia, que, si bien posee grandes recursos almacenados principalmente en el Salar de Uyuni, sus reservas no alcanzan a ser importantes respecto a los demás países.
En cuarto lugar, creemos que el Litio será clave para el funcionamiento del modo de producción capitalista y el mantenimiento de la hegemonía regional y mundial de las potencias industriales. En quinto lugar, el litio agudizará disputas globales por su gestión. Así como el carbón durante los siglos XVIII – XIX, y el petróleo durante el siglo XX hasta la actualidad, el Litio podría intensificar procesos de conflictividad en los distintos países que poseen dichos recursos.
Durante los últimos años, la disputa global por apropiarse del Litio Nuestra América se ha intensificado. China está avanzando de manera intensiva en las distintas escalas de la cadena de valor del Litio. Sus empresas han realizado fuertes inversiones, tanto en la adquisición de empresas controladoras de salares, como en la instalación de fábricas de baterías. En Argentina, durante el año pasado y con la participación de instituciones gubernamentales de China y Argentina, la empresa China Gangfeng, adquirió el grupo minera argentino Lithea, por US$ 962 millones, y anunciaron la construcción de plantas para fabricar baterías de ionlitio. Por su parte, Bolivia se encuentra en pleno proceso para licitar contratos de explotación de Litio. De las seis empresas en competencia, cuatro son chinas, una rusa y sólo una norteamericana.
Mientras que, en Chile, la minera Tianqi avanza en el mercado del Litio, comprando el 24% de las acciones de la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM), controladora del Salar de Atacama, el cual posee las mejores condiciones de extracción de Litio del mundo. Además, para marzo de este año, el gobierno de Gabriel Boric tiene planeado iniciar la discusión sobre la creación de una Empresa Nacional del Litio.
El avance de las empresas chinas representa una seria amenaza para los intereses de Estados Unidos. China controla entre el 80% y 90% de la fabricación de baterías de Litio y para reducir la dependencia de China, la Casa Blanca anunció 3.000 millones de dólares para expandir la producción doméstica de baterías. El propio secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, en un discurso para presentar la política de Estados Unidos hacia China, señaló que cuando se trata de paneles solares, baterías para autos eléctricos, sectores clave de la economía del siglo XXI, no podemos permitir ser completamente dependientes de China.
Pero quizás la demostración más gráfica de esta disputa nos entrega las declaraciones de la jefa del Comando Sur norteamericano. En el marco del Concordia Annual Summit, Richardson, aseguró que las inversiones de China están socavando la democracia en Nuestra América, y que esta región es muy rica en recursos: minerales raros, Litio, el triángulo del Litio está en esta región. Además, agregó “en los últimos cinco años, del 2017 a 2021, China invirtió en la región más de 50.000 millones de dólares”. Añadiendo que “tenemos muchas elecciones importantes en lo inmediato o que acaban de suceder y tenemos que seguir comprometidos y preocupados con esta región”. Parece claro que, dentro de sus cabezas, Nuestra América les pertenece. El hecho de que lo digan abiertamente no hay que leerlo como un error de comunicación, sino más bien como la instalación de un sentido, la preparación para algo que posteriormente, no nos sorprenda.



