Este conflicto minero no tiene cuándo acabar; al contrario, actualmente la situación se encuentra tensa, puesto que los moradores vienen impidiendo el normal desarrollo de actividades de los trabajadores de la mina.
En los últimos días los manifestantes procedieron con el bloqueo de vías y protagonizaron enfrentamientos con el personal policial. No obstante, los pobladores a través de sus dirigentes aseguran que ellos son las víctimas y que los uniformados estarían cometiendo un abuso de autoridad contra ellos.
Vale recordar que para hoy se tiene programado una mesa de diálogo entre ambas partes en la ciudad de Nazca- Ica, en donde una vez más abordarán este conflicto que data desde el año 2015 y que se agudizó por el incumplimiento de acuerdos.Las familias que habitan en dicha comunidad insisten en que la minera Ares debería retirarse lo más antes posible de la zona por los graves daños ambientales que viene ocasionando. Sin embargo, la empresa no tendría la predisposición de suspender las actividades mineras con el argumento de que están cumpliendo con los estándares.
Hasta el momento el panorama es incierto, al igual que los ataques.