Ante ello, estudiantes de colegio y la población del lugar realizaron una manifestación pacífica en contra de los abusos que cometen las fuerzas del orden, en donde exigieron el cese definitivo de este tipo de actividades, pues aseguran que genera un daño psicológico a los niños. También resultan afectados las madres y adultos mayores.
Otra de las localidades afectadas con esta situación es José Olaya que pertenece a la región Junín. Se sabe que en los últimos días las familias escucharon más de 50 disparos y bombarderos desde la base militar.
Vale precisar que la población tiene una serie de demandas, tales como levantar el estado de emergencia, hacer un alto a los abusos y a la violación de los Derechos Humanos de cada persona; asimismo, la reubicación de la base militar fuera del lugar, la instalación de una mesa de diálogo con las autoridades de Unión Mantaro.



