de la República Keiko Fujimori, quien declaró ingresos por varios millones, porque además se realizó una rifa, por lo que esta siendo investigada por la fiscalía.
Es que se trata de encubrir ingresos mal habidos, en una palabra, es una forma de hacer lavado de activos, porque nadie controla realmente cuanto ingreso, y así se camufla los aportes de empresas e incluso los ingresos de la corrupción y del narcotráfico en la política.
Hacemos este editorial, pensando en los candidatos, que han organizado una gran pollada al precio de doce soles, otros hasta veinte soles, dizque para obtener recursos para la campaña electoral.
Esto suena tan falso como un billete de 15 soles. Las polladas surgieron por la necesidad de los padres de familia para tener algunos recursos para que hijos hagan su viaje de promoción o los vecinos de un barrio para mejorar sus calles o veredas.
Los ingresos de las polladas no sirven para recaudar fondos para una campaña electoral, salvo que sean todos los sábados y domingos de acá hasta una semana antes de las elecciones, porque con una gran pollada no sacarán ni para el alquiler de una camioneta todo terreno.
Por eso, la ONPE y del Jurado Especial de Huamanga, debe estar atento y enviar supervisores para ver cuanto en realidad se han obtenido en esas polladas y si esos ingresos justifican los gastos en la campaña electoral.
Una forma transparente es que, terminada la pollada, rindan de inmediato cuentas a los organismos electorales, indicando cuantas cajas de cerveza vendieron y cuantos platos de pollada, conocer los gastos que eso ocasionó y la ganancia obtenida.
Por otra parte, no sería raro que se regalen tarjetas de las polladas a personas con pocos ingresos, que no estarían en condiciones de pagar el costo de la pollada. Y esto, es un delito electoral, porque se está comprando con prebendas en voto de los ciudadanos.
Es importante que todo esto esté claro. No tenemos porque seguir soportando estas formas simuladas de acopio de fondos para campañas electorales, que como ha sucedido ya en varias oportunidades, son formas de corrupción electoral, como es el obsequio de polos y gorros.



