En medio de la conmemoración del Día del Juez, celebrado cada 4 de agosto, el presidente de la Corte Superior de Justicia de Ayacucho, Mg. Juan Teófilo Ortiz Arévalo, reflexionó sobre los retos y avances que enfrenta el sistema judicial en la región. En este año tan significativo, en el que se cumplen 200 años de la Batalla de Ayacucho, Ortiz destacó la relevancia histórica y el compromiso renovado de los jueces en la defensa de la justicia y el fortalecimiento de la democracia.
La Corte Superior de Justicia de Ayacucho, una de las más antiguas del país, se erige como un pilar fundamental en la lucha por la equidad y la paz social.
“Los jueces estamos comprometidos con impartir justicia conforme a la Constitución, las leyes y nuestra propia conciencia. Nuestra misión es restablecer el orden y la paz en la sociedad”, afirmó el presidente.
Asimismo, subrayó que el trabajo de la Corte ha sido clave para mantener a Ayacucho en el quinto lugar a nivel nacional en cuanto a la administración de justicia.
En este contexto, la pandemia marcó un hito que transformó la manera de trabajar en el Poder Judicial. La virtualidad ha permitido que los procesos judiciales se lleven a cabo de manera más eficiente y accesible para los justiciables.
Según Ortiz, “la pandemia nos enseñó que podemos ser más empáticos y flexibles, confiando en la buena fe de las partes y enfocándonos en la resolución de los conflictos”.
El presidente de la Corte también resaltó la importancia de mantener una gestión transparente y sin actos de corrupción, asegurando que “cero corrupción” ha sido una de las banderas de su administración.
“Los jueces representamos un modelo de conducta para la ciudadanía, somos como un faro que guía el camino hacia la justicia”, concluyó la autoridad.
Confianza en el sistema judicial
El juez superior Carlos Valdivia Rodríguez también compartió su perspectiva sobre el papel que juegan los jueces en este bicentenario.
“Nuestro llamado es a la independencia y a garantizar los derechos fundamentales de las personas. Estamos dejando atrás épocas de intervención política para garantizar que la justicia sea imparcial y confiable”, expresó.
Valdivia subrayó que la pandemia dejó lecciones valiosas sobre la importancia de la empatía y la flexibilidad en los procesos judiciales.
“La virtualidad ha permitido acercar la justicia a los ciudadanos, reduciendo las formalidades innecesarias y enfocándonos en la resolución de los conflictos con mayor rapidez y confianza”, añadió.
Por último, destacó el legado histórico de la Corte Superior de Justicia de Ayacucho, subrayando que, a pesar de las crisis que han afectado al sistema judicial en la región, como el conflicto armado interno entre 1980 y 2000, se ha logrado fortalecer la labor del juez y su imagen ante la sociedad ayacuchana. Aunque en varias ocasiones esta imagen se vio afectada, la Corte ha superado los problemas de manera eficiente, manteniendo siempre la imparcialidad en sus decisiones.



