En un acto de desesperación y protesta, vecinos de la segunda cuadra de la avenida Pérez de Cuellar, en el distrito de Ayacucho, incendiaron un mototaxi, exigiendo medidas urgentes para combatir el creciente problema de robos y asaltos en la zona.
El incidente surgió tras la alerta de un robo contra una joven, a quien le habrían arrebatado su celular. Testigos indicaron que los delincuentes se desplazaban a bordo del vehículo menor, y que para evitar ser linchados escaparon con rumbo desconocido, abandonando la moto en la calle.
Ocurrió el último sábado al promediar las 9 y 30 de la noche. Al parecer, en ese momento los sujetos venían cometiendo sus fechorías, sin imaginar que fallarían en su intento.
Los pobladores, quienes se sienten inseguros en sus propias calles, organizaron una manifestación que culminó con la incineración del mototaxi, como símbolo de frustración y advertencia para todo ladrón que quiera delinquir por el lugar.
“Estamos cansados de vivir con miedo. Ya no podemos salir tranquilos, y los robos son cada vez más frecuentes”, comentó un vecino, que prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias.
En medio de una gran concentración de personas un grupo de ellos se organizó y decidió prender fuego a la moto. Luego de varios minutos se constituyeron personal de serenazgo y agentes de la comisaría de Ayacucho a fin de controlar la situación.
El vehículo fue remolcado y posteriormente trasladado a la sede de la Divincri- Ayacucho para continuar con las investigaciones correspondientes. En tanto, los vecinos mostraban su malestar por la inseguridad que se vive a diario.
“Hace pocas semanas por este mismo lugar facinerosos también asaltaron con cuchillo a mi familiar y le quitaron el dinero que traía consigo”, comentó una vecina.
A pesar de las promesas de mayor vigilancia policial, los vecinos sienten que las respuestas han sido insuficientes.
“No podemos esperar más. Necesitamos una solución inmediata. Hoy fue una joven, pero mañana podría ser cualquiera de nosotros”, añadió otro manifestante.
Lo ocurrido no solo refleja el descontento de la población frente a la delincuencia, sino también un llamado urgente a las autoridades para que tomen cartas en el asunto y brinden protección real a los ciudadanos de a pie.
Las acciones de los vecinos han encendido el debate sobre la seguridad en Ayacucho, planteando la necesidad de una respuesta integral que aborde las causas de la delincuencia y promueva un entorno más seguro para todos.



