A más de una semana del hallazgo del cuerpo sin vida de Lucía Gabriela Bravo López, joven psicóloga de 21 años, su familia continúa exigiendo justicia en medio del dolor y la frustración por la falta de avances en las investigaciones.
Su padre denunció públicamente que, hasta el momento, no existe una orden de captura contra el principal sospechoso del crimen, su expareja Erasmo Aguilar Cordero (31) quien permanece prófugo.
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El pasado 13 de abril, el cuerpo de Lucía Gabriela fue encontrado envuelto en una frazada al fondo de un barranco, en el sector de Campanayocc, distrito de Carmen Alto, lo que demuestra la frialdad y cobardía en que actuó su asesino.
De acuerdo con las últimas informaciones, Lucía Gabriela habría sido interceptada por Aguilar Cordero, un entrenador de gimnasio que no pudo aceptar el fin de su relación sentimental en agosto del año pasado.
La joven había denunciado hostigamiento constante por parte de su exenamorado, incluso existía una orden de alejamiento en su contra. Un video difundido en redes muestra al sujeto intentando retenerla en plena vía pública. Pese a estas evidencias, Aguilar fue liberado en una ocasión anterior tras ser detenido por la policía, debido a la supuesta falta de pruebas.
“Nosotros estamos ofreciendo una recompensa a quien nos brinde información sobre su paradero, pero hasta ahora las autoridades no han hecho lo suficiente. No hay una orden de captura y tememos que se haya refugiado en el Vraem, exactamente por la zona de Monterrico”, advirtió el padre de la víctima, quien también cuestionó la lentitud de la Fiscalía y la Policía en las diligencias.
Este caso ha generado gran indignación en la región, sumándose a otros dos feminicidios ocurridos durante la Semana Santa. El último domingo, familiares, amigos y colectivos de defensa de los derechos de las mujeres realizaron un plantón y una movilización en el centro de Ayacucho, exigiendo justicia y acciones concretas por parte del Estado.
“Mi hija tenía sueños, estaba construyendo su futuro, y se lo arrebataron. No vamos a descansar hasta que su asesino pague por lo que hizo”, señaló entre lágrimas su progenitor.
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