SENAMHI advirtió que las lluvias en la sierra sur, especialmente en Puno, podrían caer hasta 75 % por debajo de lo normal durante eventos El Niño, afectando la agricultura y ganadería altiplánica, según el informe técnico N° 69-2026.
Para este análisis, los especialistas Patricia Porras y Anabel Castro compararon las lluvias de los últimos 30 años con datos de 347 estaciones meteorológicas de todo el país, siguiendo los estándares de la Organización Meteorológica Mundial.
«El patrón de déficit identificado es consistente con la inhibición de lluvias en la sierra sur durante El Niño de impacto global«, señala el informe técnico, que halla que sus mapas coinciden en 72 % de los casos con lo registrado por las estaciones.
Antecedentes históricos y advertencia oficial
Los mapas del informe muestran que la sierra sur, incluyendo Puno, registró las mayores caídas de lluvia durante los fenómenos de 1983, 1998 y 2016, llegando a niveles de sequía extrema, es decir, hasta 100 % menos agua de lo normal.
En ese contexto, la agricultura y ganadería altiplánica dependen totalmente de las lluvias, por lo que los cultivos de papa, quinua y los pastizales del ganado camélido se verían directamente afectados por la falta de agua, poniendo en riesgo la economía de miles de familias puneñas.
Frente a este escenario, la directora de meteorología del SENAMHI, Grinia Ávalos, advirtió que la sierra sur y la Amazonía tienen alta probabilidad de recibir menos lluvia, lo que generaría sequía durante la temporada de setiembre de 2026 a abril de 2027.
Pronóstico de El Niño hasta el 2027
Bajo este panorama, el Comunicado Oficial ENFEN N° 10-2026 mantiene la alerta de El Niño Costero, con alta probabilidad de continuar hasta febrero de 2027, mientras la OMM calcula más de 90 % de probabilidad de que el fenómeno se consolide en el Pacífico central.
En esa línea, el subdirector de Predicción Climática del SENAMHI, Yury Escajadillo, advirtió que el Niño en el Pacífico central, previsto entre junio de 2026 y marzo de 2027, podría volverse fuerte entre noviembre y diciembre de ese año.
Ante este pronóstico, el ENFEN recomendó a las autoridades tomar medidas preventivas antes de la próxima temporada de lluvias, prevista entre setiembre de 2026 y abril de 2027, para reducir el impacto de la sequía en la agricultura y ganadería altiplánica.
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