A pesar de existir el Centro Integral de Atención al Adulto Mayor, no se viene aplicando acciones de control y apoyo hacia las personas mayores, quienes en varias ocasiones expenden productos pequeños para subsistir.
En la semana, se han difundo dos casos puntuales sobre el tema, en dónde se evidenció dos personas de la tercera edad vendiendo en las calles para ganarse un poco de dinero y llevarlo a sus hogares, como el señor Juan Quispe Chura procedente de la región de Cusco, quien arregla zapatillas para poder costear su alimentación y hospedaje en la ciudad; asimismo, se encuentra Paulina Ayala Cisneros humilde madre de familia de más de 70 años que día a día se instala en el suelo del Jr. Asamblea para vender frunas.



