El pliego de la masa estudiantil contempla un total de 18 puntos que hasta el momento no habría sido atendido; y ello fue motivo para que los dirigentes de las diferentes escuelas opten por tomar la ciudad universitaria y la paralización de las labores académicas.
Como parte de su medida de lucha, los jóvenes desarrollaron múltiples reuniones y movilizaciones con el fin de ser escuchados por el rector de la Unsch, Antonio Jerí Chávez, y la vicerrectora académica, Herlinda Calderón, de quienes solicitaban su vacancia por su “incapacidad” en la gestión.
Se sabe que entre las demandas que son prioritarias figura la culminación del expediente técnico para la remodelación del comedor y de la residencia universitaria, así como el retorno a clases presenciales, la entrega de chips y la modificación presupuestal para el internado de los estudiantes de Ciencias de la Salud.
Igualmente, exigen el mantenimiento de la infraestructura escuelas, la contratación inmediata de docentes para los cursos pendientes de asignación y la elaboración de reglamentos de vigencia permanente.
En relación a este tema, el jefe de la Oficina Defensorial, Gustavo Pacheco- Villar, refirió que su despacho estará atento al cumplimiento de los compromisos asumidos entre ambas partes y que velarán por el derecho a la educación de cerca de 12 mil estudiantes que alberga esta casa superior de estudios.
Agregó que aperturaron una mesa de diálogo a cargo del comité de gestión de prevención de conflictos sociales a fin de que se desista de la toma del local.
El presidente encargado de la Fusch, Denis Guillén, señaló que estarán vigilantes a los avances que realicen los miembros del consejo universitario. De no ser así, aseguró que tomarán otras medidas.



