Edita Quispe Huánuco es una humilde madre de familia que desde el pasado 14 de setiembre por la tarde viene buscando a su menor hija de dos años, quien habría sido secuestrada por una mujer que se desplazaba en un vehículo de color blanco.
La desaparición de la pequeña Dulce Esperanza García Quispe se registró en el centro poblado de Tununtuari, en el distrito de Vizcatán del Ene, jurisdicción del Vraem.
Entre lágrimas Edita Quispe manifestó que cuando se perdió su hija ella vestía un polo de color rosado y que habría llorado pidiendo auxilio.
La historia de la mujer ha capturado la atención y la solidaridad de su comunidad, cuyos dirigentes se organizaron para iniciar con su búsqueda, pero sin resultado debido a lo inaccesible que es la zona.
“He recorrido incansablemente los caminos del lugar en busca de pistas que me lleven al paradero de mi hija, por lo que solicito a la población de Huanta, Pichari y Satipo a que me ayuden en esta búsqueda que me tiene atormentada”, comentó entre lágrimas.
Lo sucedido con Dulce Esperanza ha generado un gran impacto en el Vraem, donde vecinos, amigos y familiares se unieron a su búsqueda, organizando vigilias y grupos de voluntarios que recorren la selva en busca de pistas.
“Todos en el pueblo la conocemos. Dulce Esperanza es una niña muy dulce. No entendemos cómo pudo desaparecer”, dijo Rosa, una amiga de la familia.
Las autoridades iniciaron una investigación, pero la madre siente que el proceso es lento.
“He ido a la comisaría varias veces, pero no hay avances. No quiero que se olviden de mi hija”, sostuvo Edita Quispe.
Agregó que continuará con su búsqueda con determinación.
“No me rendiré. Mi hija merece volver a casa. Estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario”, concluyó con firmeza.
Cualquier información de su paradero llamar 932 212 562, que pertenece a Yenifer Salinas, hija mayor.
La historia de la inocente niña resuena como un llamado a la acción para abordar la problemática de la desaparición de mujeres en el Vraem y la necesidad de un compromiso colectivo para garantizar la seguridad.



