Dolor y llanto es lo que viven varias familias tras la muerte de 25 personas en un accidente de tránsito protagonizado por un bus de la empresa de transportes Molina. Los deudos aseguran que hasta el momento no han recibido ningún tipo de apoyo y que desde la gerencia ni se han comunicado con ellos.
Uno de los tantos casos es el de Irma Araujo, quien viajaba a Lima para comprar ropa y luego venderla en el mercado, sin presagiar que nunca más volvería a su hogar. Ella era natural del distrito de Kimbiri, Vraem. En medio de lágrimas, sus hijos indicaron que trasladaron sus restos hasta su tierra natal con sus propios recursos y cubrieron todos los gastos. Habilitaron una cuenta YAPE al número 920019172 a nombre de Ruth Velasque Araujo (hija), para recibir ayuda.
Otra de las trágicas historias es la de Genaro Ramírez Vera (56), quien había decidido junto a sus dos hermanos visitar a sus padres de avanzada edad en el centro poblado de Tiquihua, distrito de Hualla-Fajardo. Lamentablemente, Genaro no resistió y falleció en el Hospital Regional, mientras que Nancy Ramírez (50) y Fermín Ramírez (57) luchan por sus vidas en dicho establecimiento de salud.
“Es una pesadilla que vivimos, y lo peor es que nadie nos apoya. Estamos destrozados y exigimos a la administración de esta empresa que se responsabilice por los daños y las pérdidas”, comentó una de sus hermanas, quienes acudieron a la morgue de Ayacucho para retirar el cuerpo de su ser querido.
Genaro Ramírez residía en Huaral, Lima, donde trabajaba como conductor en la sede del Ministerio Público. Durante sus vacaciones, decidió realizar un viaje para disfrutar de una fiesta en Tiquihua. Sus progenitores estaban ansiosos por ver a sus tres hijos, pero nada de eso ocurrió. Ahora solicitan que el cuerpo de Genaro sea enterrado en Tiquihua; no obstante, su esposa insiste en darle el último adiós en Huaral.
Desde la morgue, los compañeros de Narci Fiori Chipana Medina (22), otra de las víctimas de esta tragedia vial, también pidieron una sanción drástica contra la empresa Molina. La joven cursaba la serie 400 en la escuela de Obstetricia de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (Unsch). “En vida se caracterizó por ser una estudiante responsable, ya que no desaprobó ningún curso y estudiaba por vocación”, dijo un compañero suyo.
De igual manera, los deudos de Modesto Chaico Cahuana (33), Ruth Godoy Puchuri (30) y su hija de 2 años, exigieron entre lágrimas a las autoridades que los responsables paguen con todo el peso de la ley, ya que tres integrantes de una misma familia perdieron la vida en este accidente.
Entre las víctimas también figura una estudiante de Enfermería del instituto La Pontificia. Se trata de Celsa Rocío Muñoz Calle, quien en noviembre se iba a graduar como enfermera técnica. Sus restos fueron trasladados hasta Unión Progreso, La Mar, en la jurisdicción del Vraem.
La Sexta Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huamanga ha iniciado una investigación preliminar contra los conductores Jhonathan Ramos Palomino y Rubén Pedro Yupanqui Santiago, así como contra el representante de la empresa.



