Desde hace cuatro años, un grupo de jóvenes entusiastas ha venido desarrollando el Chaccu de vicuñas en el distrito de Ocros, que este año se promueve como parte del turismo vivencial, con el fin de atraer a turistas regionales y nacionales. Así lo manifestó uno de los impulsores, Armando Pariona, quien destacó que en los últimos años se ha logrado una combinación entre la actividad ancestral del chaccu y el turismo, una nueva industria que impulsa el desarrollo económico de las comunidades.
Armando Pariona calificó la crianza de camélidos sudamericanos como el «tesoro de los Andes», una actividad económica clave para muchas familias ayacuchanas en las comunidades altoandinas. El chaccu, un proceso de esquila de la fibra de vicuña y alpaca, se conecta estrechamente con el turismo vivencial.
Además, mencionó que durante el chaccu los visitantes podrán participar y experimentar el proceso de arreo de vicuñas, así como conocer los lugares turísticos del distrito de Ocros.
“El chaccu es una actividad ancestral que se sigue practicando, pero que no está siendo valorada adecuadamente por las autoridades. Por ello, queremos seguir impulsando esta actividad como parte del turismo vivencial, de manera que poco a poco podamos recibir un mayor número de visitantes”, precisó.
El impulsor señaló que el año pasado se recibió un promedio de 3,000 visitantes, pero que este año se proyecta superar esa cifra, esperando recibir entre 4,000 y 5,000 visitantes. Estas personas contribuirán a dinamizar la economía local, y las familias de la zona esperan con gran expectativa esta actividad para comercializar sus principales productos: comidas, frutas, productos locales, artesanías, entre otros.



