Una joven de 23 años, estudiante de la carrera de Obstetricia, vive con miedo desde hace varios meses, porque su expareja la viene hostigando tras poner fin a su relación sentimental. Ella teme por su vida, ya que fue víctima de agresiones físicas, psicológicas y sexuales.
Se trata de un agente policial en actividad de nombre Ciprián GT (26) quien no la dejaría vivir tranquila e insistiría a que vuelva con él, pese a que la mujer le rechazó en múltiples oportunidades.
Su aterradora historia inició en marzo de este año, donde decidió acudir a la comisaría de Familia de Ayacucho; sin embargo, al no recibir una atención oportuna recurrió el Centro de Emergencia Mujer (CEM).
“Tenía que estar muerta o golpeada gravemente para que recién me tomen la denuncia, porque si llegas bien, no te la aceptan. Incluso, una policía mujer me dijo de que no haga problema y que trate de solucionar las cosas de otra manera”, explicó.
Frente a esta mala experiencia en dicha dependencia policial, la joven decidió aislarse, pues pensó que nadie iba a apoyarla en su caso. Durante todo este tiempo recabó todas las evidencias para que las autoridades le crean que dice la verdad.
Su relación con el agente de la Dirección de Antidrogas (Dirandro) inició el 2022 y duró seis meses. Al parecer, una supuesta infidelidad de parte del uniformado fue lo que conllevó a que la víctima decidiera acabar con él.
Las agresiones sistemáticas a la cual habría sido sometida la motivaron a denunciarlo, pero sufrió amenazas y manipulación a fin de que firme documentos en blanco que luego fueron usados por el efectivo para retirar la primera denuncia en su contra.
La mujer, además, advirtió que su exenamorado la continuó hostigando, pese a que este ya salía con otra. Ella decidió bloquearlo de todas sus redes sociales, pero nada de eso sirvió, debido a que recibía mensajes por su cuenta YAPE.
También denunció que su agresor no respetó las medidas de protección dictadas por las autoridades.
“Él me seguía a donde iba, incluso subía al mismo vehículo que yo tomaba. Tenía sus colegas que le informaban dónde estaba”, añadió.
Se sabe que el investigado intentó apelar a estas medidas, indicando que le afecta en su trabajo como policía. A la vez, le exigiría el pago de 10 mil soles para no proceder legalmente. No obstante, la Fiscalía declaró estas aseveraciones como infundadas.



