Las petroleras. Las grandes ganadoras de los periodos de alta inflación son siempre aquellas empresas que venden los productos o servicios que más se encarecen. En esta ocasión los primeros de la lista son los gigantes de la energía, empezando por los que producen y comercializan el petróleo y el gas. Aramco, Exxon, Chevron, Shell y BP han visto cómo sus beneficios se han disparado gracias a la subida de los precios del combustible en las gasolineras.
Prestemos atención al caso de Aramco. La petrolera estatal de Arabia Saudí, que produce el 10% del crudo mundial, rompió su propio récord en el primer semestre del año al obtener un beneficio neto de 88 mil millones de dólares, casi el doble que en el mismo periodo del año anterior. La compañía es ya la segunda del mundo en capitalización bursátil (cerca de 2,3 billones de dólares, más del doble del PIB español), solo superada por Apple y por encima de Microsoft, Google y Amazon. En España, aunque con cifras más modestas, Repsol ha seguido el mismo camino. La compañía presidida por Antonio Brufau duplicó sus beneficios entre enero y junio, hasta los 2.539 millones de euros.
Las eléctricas. Aunque en menor medida que las petroleras, las grandes empresas de electricidad también se están beneficiando del alza de los precios. Ya se nota en su cuentas de resultados: las tres cotizadas en España (Iberdrola, Naturgy y Endesa) cerraron el primer semestre con un beneficio neto conjunto de 3.548 millones de euros, el 24% más que el año pasado. La mayor de las tres, Iberdrola, registró un incremento del 35% en sus ganancias, hasta los 2.075 millones de euros, y ha superado a Inditex como primera empresa cotizada de la Bolsa española, con una capitalización de 68 mil millones de euros. Tampoco le han ido mal las cosas a Naturgy, que ganó 557 millones de euros en los primeros seis meses del año gracias a un incremento del 83,4% en su facturación. Endesa, por su parte, tuvo un beneficio de 916 millones de euros (el 10% más que el año pasado), aunque la cifra incluye 182 millones obtenidos por la venta de una empresa filial a su matriz, la italiana Enel. Si no hubiera sido así, afirman en la compañía, la ganancia habría sido el 11,8% inferior a la de 2021.
Los bancos. Los bancos también han visto prosperar su negocio gracias a las expectativas de subida de los tipos de interés a cargo del Banco Central Europeo (BCE),
que acabaron haciéndose realidad en julio. Los tres grandes del sector mejoraron sus beneficios en la primera mitad del año: los del Santander crecieron el 33%, los del BBVA lo hicieron en el 57%, y los de Caixabank, en el17%. La banca, que fue rescatada con 100 mil millones de euros de dinero público en la anterior puede ser uno de los sectores más beneficiados en la actual si, como está previsto, continúa subiendo el precio del dinero.
Los hoteles. El sector turístico ha tenido un verano excelente y ha recuperado los niveles de visitas y facturación de 2019. Aunque la inflación está aumentando los costes en todos los sectores de la economía, muchos hoteles han aprovechado el tirón de la demanda para trasladar a sus clientes subidas de los precios significativamente superiores al IPC.
El oligopolio del cereal. El puñado de empresas que dominan el mercado global de cereales también están haciendo su agosto gracias a la subida generalizada de los precios. Es quizás el lado más dramático del momento que vivimos, pues la especulación con las materias primas puede dejar sin sustento a millones de personas en los países más pobres. Los precios de los alimentos han subido más del 20% este año, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El Programa Mundial de Alimentos, también dependiente de la ONU, alerta de que unos 350 millones de personas están en situación de inseguridad alimentaria, frente a los 135 millones antes de la pandemia. Cuatro multinacionales —Archer Daniels Midland, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus, conocidas como ABCD— controlan entre el 70% y el 90% del comercio mundial de grano. Sus responsables pronostican que la demanda seguirá siendo superior a la oferta al menos hasta 2024, por lo que piensan seguir incrementando su facturación y sus beneficios. Vaya… vaya.



