John Alexander Vargas Cochachi, de 37 años, recién había sido contratado por una empresa repartidora de gas. En uno de sus primeros viajes hacia el Vraem desapareció cuando transportaba 250 balones de gas con contenido.
Toda la mercadería está valorizada en más de 10 mil soles y los propietarios de este giro de negocio acusan directamente al conductor por su mal accionar. Hasta el momento lo único que pudieron recuperar es el vehículo que fue hallado desmantelado por la exferia de ganados, en el distrito de San Juan Bautista.
Se informó que los responsables de la empresa Ayacucho Gas dispusieron el traslado de 250 balones de gas a diversas bases militares que operan en la jurisdicción del Vraem. El viaje fue programado para el pasado miércoles.
Según la denuncia policial, todo sucedió el 23 de noviembre cerca del mediodía en circunstancias de que Jonh Alexander Vargas retornaba del distrito de Pichari- Vraem, con destino a la ciudad de Ayacucho, junto a su ayudante identificado como Anderson Janampa Avendaño (22).
Los hechos sucedieron por la comunidad de Panti (distrito de Tambo- La Mar) cuando el chofer y su acompañante retornaban del Vraem después de haber vendido los balones de gas doméstico.
Fue por este tramo que Anderson Janampa solicitó al chofer a detenerse por unos minutos para que vaya a miccionar, sin imaginar que su compañero lo abandonaría en plena carretera, llevándose sus pertenencias personales; entre ellos, su teléfono celular, un morral que contenía más de 8 mil soles y vales de la venta de gas.
El joven se había dirigido a un baño público ubicado como a unos ochenta metros de la vía principal; demoró alrededor de 8 minutos, a su retorno se dio con la sorpresa de que el camión ya no se encontraba en el lugar.
Ante ello, procedió a avanzar caminando varios metros pensando que se trataba de una pésima broma del conductor; no obstante, al no tener ninguna respuesta se vio obligado a solicitar el apoyo de otros conductores que circulaban por esta ruta para que lo trasladen hasta Ayacucho.
Pero nadie quiso hacerle este servicio y tuvo que quedarse a dormir en una vivienda de la comunidad de Panti. Recién al día siguiente pudo convencer a una transportista para que le realice el servicio.
A su llegada a la ciudad de inmediato se constituyó a pie a la empresa en donde laboraba, situado por el colegio Nuestra Señora de las Mercedes, en la que no halló a Alexander Vargas ni el vehículo.
Importante
Al cierre de la presente nota el sujeto está como no habido. Es natural de la ciudad de Lima.



