Se trata de Esteban Quispe Tupia, de 64 años, cuyos restos estaban siendo incinerados desde el pasado sábado y fue recién ayer que comprobaron que se trataba de sus propios restos.
Esta situación hizo que sus vecinos junto a otros de sus familiares directos soliciten a las autoridades una exhaustiva investigación, pues todo apuntaría a que fue asesinado, al parecer por una disputa por terrenos.
Tras el hallazgo, al lugar se constituyeron la representante de la Cuarta fiscalía provincial Penal Corporativa de Huamanga, quien, junto a efectivos de la PNP, personal de la Unidad Médico Legal II de Ayacucho y especialistas del Equipo Forense Especializado, realizaron la diligencia de recojo de fragmentos corporales.
Durante esta labor se recogió partes de cintura pélvica y espalda, que se tratarían de restos humanos calcinados, los cuales fueron trasladados a la morgue para su internamiento y posterior labor de identificación. En tanto, los peritos efectuaron la inspección criminalística y recojo de indicios.



