Un amplio contingente policial se movilizó esta mañana en el Aeropuerto Coronel FAP Alfredo Mendívil Duarte y en sus alrededores ante la posible llegada de la presidenta Dina Boluarte a Ayacucho. Durante varias horas, efectivos de la Policía Nacional resguardaron tanto el interior como las calles aledañas al terminal aéreo, limitando el ingreso al aeropuerto exclusivamente a pasajeros con boletos confirmados. Sin embargo, la mandataria no llegó a la región, lo que generó cuestionamientos sobre la justificación de este despliegue en un contexto de inseguridad nacional.
Según fuentes cercanas, Boluarte habría programado su visita para participar en la colocación de la primera piedra de la remodelación del estadio “Cuna de la Libertad Americana” el exestadio Cumaná, un proyecto financiado con un presupuesto de 367 millones de soles. Esta actividad, que se realizaría en coordinación con el Gobierno Regional de Ayacucho, buscaba marcar el inicio de una obra de infraestructura deportiva en la región en controversia por el caso “Rolex”.
El operativo policial coincidió con protestas organizadas en rechazo a la posible visita de Boluarte. Miembros del Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho (Fredepa) y familiares de las víctimas de las protestas de diciembre de 2022 participaron en plantones y manifestaciones, expresando su descontento
“Esta señora es la responsable política del asesinato de 10 hermanos ayacuchanos y 80 heridos al desplegar al Ejército para asesinar a nuestro pueblo. Rechazamos su presencia, que consideramos completamente innecesaria”, declaró John Lapa Oré, presidente del Fredepa.
Lapa también acusó al gobernador regional Wilfredo Oscorima de actuar por conveniencia personal. Según el dirigente, la posible demolición del exestadio Cumaná, implica un gasto de 33 millones de soles que podría destinarse a proyectos más relevantes para la región.
“Rechazamos el oportunismo y la felonía de Oscorima, quien está negociando con la memoria de nuestros héroes de la democracia para salvarse de sus procesos judiciales”, afirmó.
Pese al despliegue y las manifestaciones, la presidenta no arribó a Ayacucho. Fuentes confirmaron que modificó su itinerario, trasladándose primero al Cusco, donde fue recibida por el gobernador Werner Salcedo, y posteriormente a Chalhuanca, en Apurímac, su tierra natal. La falta de información oficial sobre su agenda y el uso de recursos logísticos y policiales para una visita que no se concretó han generado críticas, especialmente en un contexto de crisis de inseguridad. Al mediodía, la Policía Nacional comenzó a replegarse en la zona del aeropuerto, poniendo fin al operativo.



