Michael Auccapuclla Velarde, encargado de la División de Transporte de la Municipalidad Distrital de Jesús Nazareno, ha señalado la falta de coordinación entre las autoridades provinciales y regionales en el control del transporte público en Ayacucho.
En una entrevista con el diario Jornada, Auccapuclla, afirmó que, desde su oficina se han realizado operativos para recuperar los espacios públicos y organizar el tránsito en calles ocupadas por vehículos de transporte formal e informal. No obstante, reconoció que estos esfuerzos no han sido suficientes para resolver el problema.
Uno de los puntos críticos es el Exparadero Huanta, donde los vehículos de transporte interprovincial (Ayacucho- Huancayo- La Mar – Huanta) e interdistrital (Huamanga-Quinua-Pacaycasa) siguen invadiendo las vías, pese a los intentos de la policía de tránsito por controlar la situación.
Auccapuclla resaltó que, si bien algunos efectivos policiales han intervenido, la falta de coordinación con las autoridades provinciales y la Dirección Regional de Transporte ha impedido la implementación de soluciones duraderas. Asimismo, mencionó que el distrito no tiene autoridad sobre ciertos aspectos del transporte, siendo la municipalidad provincial la entidad con la facultad de intervenir, algo que no ha ocurrido hasta la fecha.
Por otro lado, el terminal de Totorilla opera a menos del 90 % de su capacidad debido a que muchos transportistas prefieren utilizar las calles como paraderos, a pesar de las disposiciones emitidas por la entidad edil. Esto se debe, en parte, a que varias empresas no cumplen con los requisitos para operar de manera formal. Además, se señaló que la provincia de Huamanga ha autorizado varios terminales informales sin cumplir con las normativas vigentes, lo que agrava la congestión vehicular en la ciudad.
«La Dirección Regional de Transporte autoriza a los vehículos M2, comúnmente conocidos como combis. La Municipalidad Provincial de Huamanga tiene la misma facultad. La solución sería que se autorice el desplazamiento de los vehículos M1, comúnmente llamados autos, para que puedan formalizarse y reubicarse en el terminal Totorilla», mencionó Auccapuclla.



