Omar Arias, especialista en camélidos sudamericanos de la Dirección Regional de Agricultura (DRA) resaltó la conservación de los pastos naturales altoandinos para evitar la muerte masiva de alpacas o vicuñas por enfermedades como la sarna.
“La pradera natural que existen en la zona puna y cordillera son recursos que hacen que la ganadería pueda sobrevivir, no solo visto como sustento económico del poblador, sino por la población que hace uso de este líquido elemento”, comentó.
Asimismo, puntualizó que los pastos son muy importantes para un ecosistema de vida que existen en las regiones naturales de puna, janca o cordillera.
“Es el medio de sobrevivencia de las llamas, alpacas, vicuñas y guanacos”, explicó.
Añadió que entre los principales componentes que se deberían considerar en su conservación es el agua, los semilleros de pastos naturales y la sobrecarga animal que conlleva a la extinción de especies a falta de una buena alimentación.
“Hablamos siempre de la pastura, como el alfalfa, pastos asociados, cultivados o avenas que son para la sierra, pero no tenemos un semillero de pastos naturales; si se pierde todo el pastizal no vamos a saber cómo reponerlo”, acotó.



