Ambos cuerpos tenían el cráneo destrozado y fueron encontrados la madrugada del último martes en la vía que conduce hacia la localidad de San José de Orccohuasi en el distrito de San José de Ticllas, Huamanga.
Las últimas informaciones dan cuenta que este hecho de sangre se trataría de un ajuste de cuentas por la ferocidad en como actuaron sus agresores, quienes antes de acabar con sus vidas primero los torturaron.
A uno de ellos le colocaron una especie de pañoleta en la cabeza para que no logre identificarlos, mientras que el otro presentaba golpes en distintas partes del cuerpo. El hallazgo habría sido alertado por los vecinos.
Minutos después hasta la escena del crimen se constituyeron agentes de criminalística de la Policía Nacional junto al representante del Ministerio Público y personal médico legal a fin de proceder con el levantamiento de los cadáveres, los mismos que fueron trasladados hasta la morgue de Ayacucho, para continuar con las investigaciones.
Uno de los testigos, de nombre Carlos Yucra, indicó a Jornada que lograron hallar los cuerpos en el lugar conocido como Huamán Pampa (exrelleno sanitario de la municipalidad de Huamanga), la misma que conecta con la ciudad de Ayacucho.
En tanto, descartó que las víctimas hayan sido pobladores de la zona, por lo que se presume que sujetos desconocidos arrojaron sus cuerpos en este botadero, para luego fugar con rumbo desconocido.
Según su ficha RENIEC, Cárdenas Gómez vivía en el jirón Moisés Cavero del distrito de Jesús Nazareno, mientras que Lope Ccorimanya tenía su vivienda en la avenida Arenales del distrito de San Juan Bautista.



