Al respecto, Rocío Leandro Melgar, presidenta del Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho (Fredepa) señaló que para ayer estaba programado el desalojo por una orden judicial, pero que se frustró a falta de garantías y medidas de seguridad.
Los verdaderos propietarios pertenecen a la Asociación Naranjal, quienes por años han venido reclamado la posesión de sus predios, donde habitan alrededor de 300 familias. Incluso, con el pasar del tiempo en la zona se creó una posta de salud y un colegio del nivel primario.
Leandro Melgar advirtió que si las instancias competentes no actúan de forma oportuna el problema se podría agravar dejando innumerables daños hasta pérdidas humanas.
En ese sentido, solicitó a las autoridades a instalar una mesa de diálogo para que se llegue a un acuerdo y así de esta manera evitar que el conflicto pase a mayores.
“Como Frente de Defensa pedimos que haya algún tipo de dialogo y darles una salida, tienen que entender que por años estas familias han esperado para tener sus casas y contar con servicios de agua y luz. Ellos están dispuestos a dar su vida y no van a quedarse de brazos cruzados”, refirió la dirigente.
Agregó que los afectados están dispuestos a pagar por el terreno que vienen habitando; no obstante, piden a la asociación a que les otorguen facilidades a fin de hacer efectivo el pago mediante cuotas a mediano y largo plazo.



