En una reciente visita al Terminal Totorilla, uno de los puntos de salida para el transporte interdistrital e interprovincial autorizados en el distrito de Jesús Nazareno, el diario Jornada constató una preocupante falta de actividad en este importante nodo de transporte. A pesar de estar habilitado por la municipalidad para el tránsito de autos, combis y otros vehículos hacia destinos como Quinua, Pacaycasa, Pichari, Kimbiri y Huancayo, el terminal opera a menos del 10% de su capacidad.
En el terminal Totorilla, se observa una cantidad reducida de pasajeros y una gran cantidad de stands vacíos. Empresas como Nuevo Oriente, Esmeralda del Vraen, Quinua Zapata, Winner y Pahuara están presentes, pero la actividad es mínima, con muchos de los puestos cerrados y sin personal. Esta situación contrasta marcadamente con los paraderos informales en el Exparadero Huanta y el óvalo de Magdalena, que continúan siendo puntos de salida preferidos para muchos transportistas y pasajeros.
La falta de uso del terminal autorizado refleja un problema más amplio de informalidad en el transporte en Ayacucho. El encargado de la División de Transportes del distrito, Michael Auccapuclla Velarde, señaló que la informalidad está ganando terreno debido a la insuficiencia de controles y operativos en la zona. Pidió la intervención de la Dirección Regional de Transporte y la Municipalidad Provincial de Huamanga para abordar esta situación y reordenar el tránsito, que actualmente se ve desbordado por la proliferación de paraderos no regulados.



