A siete años de las primeras advertencias sobre el grave deterioro del Monumento a la Libertad, el Ministerio de Cultura autorizó el cerramiento preventivo y temporal de la emblemática escultura ubicada en la Plaza Mayor de Trujillo. La medida, ejecutada a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de La Libertad, busca restringir el acceso directo al monumento mediante la instalación de bolardos y cadenas ornamentales para evitar daños mayores y proteger a los visitantes.
La decisión llega en pleno desarrollo de las celebraciones por Fiestas Patrias, periodo en el que se incrementa significativamente la afluencia de ciudadanos y turistas al centro histórico de Trujillo. Aunque el reforzamiento de la seguridad resulta razonable ante el aumento de visitantes, la imagen de uno de los símbolos más representativos de la ciudad cercado durante las festividades nacionales también evidencia la falta de acciones oportunas para atender el problema de fondo.
Deterioro advertido desde 2019
En 2019 ya se había alertado sobre el mal estado de conservación del monumento, incluyendo piezas de mármol desplazadas, desgaste estructural y riesgo de pérdida de elementos ornamentales. Sin embargo, recién ahora se adoptan medidas preventivas, mientras la restauración integral continúa sin fecha definida ni un plan público que precise presupuesto, responsables y cronograma de ejecución.
El director de la DDC La Libertad, Christian Arbaiza Mendoza, informó que la entidad viene solicitando desde hace varios años que la Municipalidad Provincial de Trujillo implemente trabajos especializados de restauración y conservación. Asimismo, advirtió que algunos componentes de la escultura presentan riesgo de sustracción y que es necesaria la intervención inmediata de conservadores-restauradores, ingenieros y arquitectos especializados para recuperar adecuadamente el monumento.
Medidas temporales sin solución definitiva
La autorización del Ministerio de Cultura establece que el cerramiento deberá respetar las características del Ambiente Urbano Monumental de la Plaza Mayor, por lo que no se permitirán intervenciones que afecten el pavimento histórico de mármol ni obras permanentes sin la autorización correspondiente. También se recomendó reforzar la vigilancia para impedir que personas ingresen al área restringida o asciendan a la estructura.
No obstante, especialistas y ciudadanos coinciden en que colocar cadenas y bolardos solo reduce temporalmente el riesgo de accidentes y actos vandálicos, pero no resuelve el deterioro acumulado durante años. El Monumento a la Libertad forma parte de la Zona Monumental de Trujillo y constituye un símbolo de la identidad histórica de la ciudad, por lo que la ciudadanía espera que las autoridades pasen de las medidas de emergencia a una intervención integral y transparente que garantice su preservación para las próximas generaciones.



