Las consecuencias del cambio climático, que muchos siempre han considerado como una campaña alarmista, parecen que este año se van a expresar de manera contundente en gran parte de la sierra sur peruana, especialmente en Ayacucho.
La demora de las lluvias, que debió iniciarse en el mes de octubre, ha impedido la instalación de cultivos de maíz y papa, los más importantes en las mesas de las familias ayacuchanas. Para los especialistas, ya no es posible revertir este daño causado por la sequía, especialmente en las tierras de secano.
Las tierras bajo riego han podido sembrar estos cultivos de pan llevar, pero será insuficiente para atender la demanda de las familias ayacuchanas. Lo más seguro es que el precio de estos alimentos de primera necesidad se incremente y queden fuera del alcance de la mayoría de los hogares.
Además, es posible que los productores agrarios, ante la demanda de estos productos en el mercado nacional, prefieran mercados como el de Lima, donde los precios serán más altos y podrán ser pagados por familias de clase media.
El inicio tardío de las lluvias puede confundir, especialmente a las familias que desconocen el ciclo agrícola, sobre el riesgo en el que estamos atrapados. Por ello, se hace indispensable que el Gobierno Regional, con información de la Dirección Regional de Agricultura, informe a la ciudadanía sobre el real estado del sector agrario.
La campaña agrícola en Ayacucho atraviesa uno de sus momentos más críticos debido a la ausencia prolongada de lluvias durante octubre, noviembre y diciembre. Tenemos un escenario que pone en riesgo una parte significativa de las áreas sembradas y que ya genera preocupación entre los productores.
Por lo pronto, se calcula que, aproximadamente, de la siembra de por lo menos 94 mil 700 hectáreas, un alto porcentaje se ha perdido. La pregunta es: ¿Cuántas de ellas han logrado continuar con su crecimiento y cuántas han perdido la siembra instalada? Esta es una información que debería proporcionar la Dirección Agraria del Gobierno Regional de Ayacucho.
No se trata de información reservada y la necesitan tanto los productores agrarios como los ciudadanos de a pie, para ir tomando las medidas que consideren pertinentes.
La importancia de esta información y su socialización hará posible que se solicite al Gobierno Nacional que el sector agrario de Ayacucho sea declarado en emergencia. Esto permitirá actuar con prioridad, canalizando recursos para este sector.



