Su hallazgo se registró el último miércoles de Todos los Santos a tempranas horas de la mañana. En un primer momento los vecinos pensaron que se trataba de una persona que se había quedado dormida en presunto estado de ebriedad.
No obstante, al intentar reanimarlo notaron que estaba sin signos vitales, por lo que llamaron a los serenos de San Juan, quienes casi de inmediato se constituyeron al lugar, pero nada pudieron hacer. Casi seguidamente también llegó el personal del Samu, donde solo se confirmó su deceso.
Se aguardó la llegada del representante del Ministerio Público, para proceder con el levantamiento del cadáver, el cual permaneció como no identificado (NN). Este habría sido trasladado a la morgue de Ayacucho a fin de continuar con las diligencias.
Además, se sabe que el cuerpo no presentaba signos de violencia, por ello se presume que el infortunado se habría desvanecido y murió a falta de atención oportuna. En tanto, las investigaciones continúan su curso para esclarecer los hechos.



