El hecho se produjo en horas de la mañana de ayer, en el predio ubicado al costado la iglesia San Francisco de Paula, al cual acudieron también funcionarios de la Fiscalía y el Poder Judicial.
Para el ingreso de la Policía fue necesario romper la puerta con el uso de una comba, puesto que el portón de la casa se encontraba completamente cerrado. Mientras dos personas procedían a derribar la puerta, se logró escuchar el incansable llanto de un par de niños que permanecían al interior de la vivienda. Cabe resaltar que fue necesario bloquear el acceso a la calle, ya que hubo un gran número de personas que procedieron a retirar los objetos del interior de la vivienda y ocupaban un gran porcentaje de la vía.
El inmueble que le pertenecería a la iglesia San Francisco de Paula, habría sido alquilado por al menos 10 años. Hasta antes del desalojo, en el local se realizaba la venta de ceviche y mariscos, además de bebidas alcohólicas.



