Elvis Guzmán Ramírez, coordinador del Módulo Defensorial en Pichari, advirtió que, en el Vraem, en promedio, al menos una menor de edad desaparece diariamente. Este problema refleja una creciente preocupación por la seguridad de las niñas y adolescentes en una zona marcada por la violencia y la actividad del narcotráfico.
Explicó que las causas de estas desapariciones son múltiples, incluyendo la violencia de género, explotación sexual, falta de comunicación con sus padres o trata de personas, por lo que la entidad subraya la necesidad de implementar medidas urgentes para proteger a los menores y garantizar su bienestar.
“Estas desapariciones van de la mano con actos ilícitos como violencia física o trata de personas. Solo en esta semana se han reportado 5 menores que se extraviaron, donde la responsabilidad directa es de sus padres”, dijo.
Además, refirió que uno de los principales problemas que se ha podido identificar en relación a este tema es que existe una demora en las notas de alerta por desaparición que emite la Policía Nacional.
Guzmán Ramírez explicó que, de acuerdo a las disposiciones actuales, no necesariamente tiene que transcurrir 24 horas para que la policía pueda registrar las denuncias de los familiares.
“Una denuncia por desaparición puede ser inmediata, no es necesario esperar las 24 horas, mientras más pronto se emitan las notas de alerta existe una mayor posibilidad de encontrar a la desaparecida en bien recaudo”, sostuvo.
Agregó que otra de las dificultades está vinculado al ámbito de intervención de los distritos fiscales de Ayacucho y Junín.
“En Vizcatán del Ene tiene directa competencia la Fiscalía de Satipo cuando debería pertenecer a Pichari debido a la distancia entre ambos lugares. Lo mismo sucede con la comisaría de Pangoa, todo ello hace que se demore mayor tiempo en poder atender a las familias que necesitan de atención”, añadió.



