El principal mercado del ocio digital lleva décadas evolucionando. La enorme demanda de sus productos ha despertado una feroz competencia y la mejora constante, además de la adaptación a las preferencias de los usuarios, resulta crucial para los intereses de estas empresas. Por tanto, es comprensible que, mirando hacia atrás, podamos comprobar cómo han cambiado los videojuegos y las notables innovaciones que muestran sus exponentes actuales. Vamos a destacar cuatro de ellas en este artículo.
La consolidación del videojuego portátil
Acceder a los videojuegos en cualquier momento y lugar. Ese parece ser el presente del sector. Dos ejemplos ilustran bien este escenario. Por un lado, el celular es, desde hace algún tiempo, el dispositivo más utilizado por los gamers para su entretenimiento favorito. Este aparato es de referencia para entrar en el entorno online y, con él, a la información, las comunicaciones, las gestiones y, también, el ocio digital, como las tragamonedas online gratis, el contenido audiovisual, las redes sociales y, por supuesto, los videojuegos.
Por otro lado, están las compras de las consolas portátiles; para hacernos una idea, comprobamos el enorme éxito de la Nintendo Swtich (la segunda más vendida de la historia). El mundo de hoy es mucho más dinámico y los usuarios quieren tener más libertad para jugar y para compartir espacios con otros fanáticos. Las nuevas redes de datos móviles, en el caso de los celulares, y la estrategia de desarrollo de los fabricantes, en el caso de las consolas, tienen relación directa con este fenómeno.
Entornos avanzados
Los productos actuales de esta industria muestran, con claridad, una profunda evolución tecnológica. Uno de los campos en los que se hace más patente es el desarrollo de los entornos. Hoy, los paisajes son más detallados y realistas; además, incorporan unas texturas sorprendentes y variadas, generando una atmósfera más inmersiva. Incluso los personajes no protagonistas parecen más hábiles y humanos. No sorprenderá al lector saber que la inteligencia artificial tiene mucho que ver en ello, gracias a sus capacidades para ayudar en la programación.
Pero la IA no es la única herramienta que está de moda. Cada vez veremos más entornos creados para realidad virtual y realidad aumentada, que bien podrían ser el futuro de esta industria. Su potencial es increíble y los usuarios están desenado que su uso se generalice, para acceder a juegos con muchas más funciones y una acción más orgánica e integrada.
El factor competitivo
Los videojuegos han dejado de ser una actividad individual y donde el objetivo es acabar el juego o hacerlo de forma más eficiente. Ahora estamos en la era de los eSports, que son competencias entre gamers (habitualmente, entre equipos de gamers) para títulos concretos, donde demuestran su pericia. Incluso, pueden ser de ámbito mundial, donde están los mejores. Entre los más populares están League of Legends, Dota 2 o Counter-Strike.
Pero los deportes electrónicos, en contra de lo que se pueda llegar a pensar, no son un entretenimiento minoritario, enfocado sólo a los fanáticos del gaming. Bien al contrario, se están convirtiendo en todo un espectáculo deportivo de primer orden, con cientos de millones de espectadores anuales: una audiencia que está en pleno auge. Se trata de competiciones modernas, excitantes y que se adaptan a las preferencias actuales. Además, son una promoción perfecta para esta industria.
El sector se amplía
Y hablando de promocionarse, en la actualidad encontramos exponentes de los videojuegos en infinidad de contextos. Entre los más populares, el cine y las series televisivas. Lo hemos visto con Fallout, Arcane, Uncharted y muchos más ejemplos. ¿Es causalidad? En absoluto. Y no se debe, únicamente, a la falta de imaginación de Hollywood. La razón principal es que los desarrolladores de los juegos están consiguiendo impresionantes tramas. Argumentos altamente creativos que apasionan a los usuarios, con personajes interesantes y carismáticos.
En nuestros días, jugar con algunos de los títulos principales del mercado es toda una experiencia, gracias al ingenio de sus responsables. Son obras maestras que poco tienen que envidiar a algunas producciones literarias, por el enorme trabajo que han realizado guionistas y directores de proyecto en ellos. Este derroche de imaginación, combinado con sus medios tecnológicos, permite que los videojuegos actuales sean como protagonizar una auténtica película.



