Seguido a ello iniciativas desde la sociedad civil como el Patronato Pikimachay fue otro intento de recuperar el patrimonio cultural principalmente inmaterial como las líneas artesanales que hay en la región.
Posterior a ello iniciativa ciudadanas como Embajadores de la Solidaridad y las internetones fueron otra muestra de cohesión social para buscar un objetivo común.
No obstante, si lo ponemos en términos de resultados lejos estamos de decir que en Ayacucho ni desde el estado ni de la sociedad civil líneas e esta trabajando o de manera sostenible iniciativas para recuperar y conservar el patrimonio cultural inmaterial de Ayacucho.
Por lo tanto, urge desde la ciudadanía generar la exigibilidad que corresponde al estado, para que sus políticas no sean intermitentes y por otro lado la corresponsabilidad ciudadana para seguir recuperando lo nuestro.
Recordemos que Ayacucho es una de las ciudades más antigua de América Latina y por tanto tiene que entregar mucha historia y cultura desde la arquitectura que tenemos cono ciudad herederos del sincretismo de dos culturas la española y la peruana, que poblaron la ciudad de múltiples lugares del país, y que en unión fecundaron un género en todas las artes, como la música única en el Perú y que es una urgencia recuperar y difundir el toque particular de la guitarra ayacuchana, así como otras expresiones artísticas y culturales como las tablas de Sarhua, los tejidos, la filigrana, la cerámica, la hojalatería dentro de las más de 28 líneas artesanales de Ayacucho.
En esta medida iniciativas públicas, privadas y de sociedad civil como las que mencionamos inicialmente, no deben ser flor de un día ni representar un interés preelectoral, tiene que haber un genuino amor al chancho y no a los chicharrones, todo lo contrario, necesitamos que todos los ciudadanos ayacuchanos de buena voluntad continúen uniendo esfuerzos y fortaleciendo sus iniciativas en una perspectiva sostenible para recuperar y preservar los nuestro, ponerlo en valor y compartirlo con el mundo.
Desde mi experiencia personal después de haber visitado todo el Perú debo decir que Ayacucho seguirá estando entre las ciudades más bonitas de nuestro país, por su historia, cultura, arquitectura, clima, gastronomía, música, costumbres que no debemos estropear como ciudadanos ni olvidar el rol que tienen las autoridades preservando y protegiendo la cultura ayacuchana. Primero lo nuestro y después el resto, dice un famoso dicho popular…



