Por su parte, cree que no existe una vocación de trabajo real, y que si la hay, priman los intereses de ciertos sectores con respecto a estos temas.
“En los planes de gobierno (de los candidatos a la presidencia) hay varios puntos en los que se busca arreglar la economía desde diferentes puntos, como la producción, importaciones y demás, pero es curioso que estos planes cambien una vez que el candidato (el que gane) llega al poder. Para eso debería haber mejor asesoría en esos temas”, finalizó, no sin dejar de saludar al Colegio de Economistas, que ayer cumplió 56 años desde su profesionalización.



