Esta cifra se habría incrementado desde el inicio de las clases presenciales en los colegios, donde las autoridades no tomaron en cuenta la salud mental de los estudiantes y de la situación en que se encontraban, tras permanecer dos años recibiendo sesiones virtuales.
Desde mediados de marzo hasta la fecha se registran un aproximado de 5 muertos por autoeliminación, en su mayoría por ingerir veneno o también optaron por el ahorcamiento.
Lo preocupante de todo ello es que hasta el momento ninguna instancia competente mostraría interés en este tema o por lo menos de poner dentro de la agenda pública regional de cómo fortalecer la salud mental en los escolares.
Vale precisar de que en el Perú aún no se logra la meta de que en cada colegio haya un psicólogo, de acuerdo a la ley 30797, publicada en junio de 2018, en el diario El Peruano, en donde se incorporó al profesional en Psicología como integrante de la comunidad educativa.



