En las elecciones internas, se supone que la elección no está en función a los programas, porque estos diferencian a los movimientos y los partidos, sino será una competencia al interior de cada organización.
¿Cuáles son los elementos que deberían valorar los militantes de una organización política cuando van a votar?
Esa es la pregunta que deben responder cada uno de ellos al momento de votar. Y es crucial porque en esa elección definirán si ganarán o no en las elecciones para elegir al gobierno regional o al alcalde.
Los que estudian la política, consideran que lo primero que debe tenerse en cuenta, cuando se trata de partidos serios -no los vientres de alquiler que existen en el Perú con el nombre de partidos o movimientos regionales- es cuanto del programa del partido y del plan de gobierno conoce el precandidato.
No es que el Plan de Gobierno lo hará el candidato y su lista. El Plan de Gobierno lo confecciona el partido o el movimiento con un equipo de los más lúcidos militantes encargados de su elaboración. Hay que considerar que muchas veces no tienen las condiciones para ser lo gobernantes, aunque si, buenos asesores o funcionarios.
También se toma en cuenta lo que algunos denominan “carisma” y otros convocatoria. Se trata de la capacidad que tiene el candidato de convencer a los electores, en este caso no es al interior del partido o movimiento, sino hacia afuera. Juegan a su favor, la desenvoltura, la calidad del mensaje, las cualidades para polemizar, entre otras.
Los militantes de un partido, cuando elijan a su candidato entre sus pre-candidatos, deben tener en cuenta esto. Un candidato sin capacidad de convocatoria, no tiene sentido, porque llevará a su organización al abismo.
Estas son las condiciones que se dan en las organizaciones políticas serias. En el Perú, y especialmente en Ayacucho, donde existen caciques que forman partidos para compensar sus complejos y se comportan como autócratas en sus partidos, no es posible.
Las elecciones internas son una burla a los propios militantes de esas organizaciones, porque los dueños de los partidos ya deben de haber decidido quien va a ganar, porque así es la practica en nuestra “cándida” democracia.
Que no nos sorprenda, si los resultados de las elecciones internas van a mostrar la misión de los candidatos a las alcaldías frente al candidato al gobierno regional. Eso sería una señal de alarma para no votar por esas organizaciones.



