El pasado del flamante presidente del Consejo de Ministros, Antero Flórez Araos, da algunas certezas que nos ponen ante el peligro de un régimen fascista.
Más cercano a Franco que a Mussolini o Hitler, por supuesto, porque, además, igual que Francisco Franco, no tiene la oratoria de Mussolini y Hitler ni las capacidades de convocatoria de ambos. Para muestra, en su carrera presidencial del 2016 con su partido 0RDEN ocupó el último lugar, con menos del 0,5% de los votos.
Defensor a ultranza del neoliberalismo, modelo económico cuestionado por los economistas más prestigiados, asumió la presidencia del Consejo de Ministros, tras el golpe de Estado ejecutado por el congreso, que impuso a Manuel Merino como Presidente de la República.
No se puede negar que tiene un largo historial en la política peruana. Congresista, siempre en partidos de la derecha, se retiró del PPC para ser ministro de Defensa de Alan García. Su paso dejó como saldo el “baguazo”, donde murieron 33 personas, entre policías y nativos.
Negó cualquier responsabilidad del gobierno. “Los culpables son esos revoltosos” fueron sus duras palabras, y al igual que en las películas del oeste de Estados Unidos, culpó a los nativos.
En esta línea, está en contra del Acuerdo de Escazú, archivada por el actual congreso. Ese acuerdo busca un mejor control y gestión medioambiental, con la participación ciudadana para la toma de decisiones. El presidente de Brasil, Jair Bolzonaro, está en contra. Manuel Merino será su aliado.
Finalmente, tiene una actitud de burla frente al rol de las mujeres en la política. No está confirmada su tensa relación con Lourdes Flores Nano, presidenta del PPC, a quien buscaba reemplazar. Pero están grabadas sus frases hirientes contra las mujeres, como la que dijo sobre Verónica Mendoza. “es sumamente fachosa y guapa. ¿Qué propone? No tengo la menor idea”.
También su manifiesta actitud homofóbica. Burlándose del matrimonio gay o de la unión civil que se propone para las uniones de personas del mismo sexo, indicó “ya es suficiente con que se agarren de las manos”.
Este es el nuevo jefe del gabinete de Manuel Merino. ¿Fascista?, ¿reaccionario?, ¿de la ultra derecha? O todo junto.



