Pero ya terminó la semana y Pedro Castillo ha comenzado a tender puentes con otras organizaciones políticas, sin mencionarlas, pero señalando que va conversar con todas las que quieran conversar.
Mucho va depender, para el triunfo y luego el gobierno de Pedro Castillo, la transparencia y la claridad de los acuerdos que se tomen. Hay la experiencia de la hoja de ruta de Ollanta para conseguir el voto del centro derecha antifujimorista, por el cual, hasta hoy es maltratado por un sector de la Izquierda, pero le permitió cerrarle el paso a Keiko Fujimori, algo que siempre olvidamos
Esta es una experiencia para tomarla en cuenta. Sabíamos, cuando que la hoja de ruta lo comprometía a ser un gobierno que no iba a cambiar la constitución, que no se iba a reelegir, como sucedió en Venezuela de Chávez, Ecuador de Correa y Bolivia con Evo.
La campaña, con el mensaje agua si oro priorizaba el agua frente a una riqueza, que por más valiosa que sea, a veces esta menor enterrada que contaminando.
Pero la hoja de ruta lo comprometía a no poner trabas a la inversión en minería. Y ahí, estalló el conflicto. ¿Faltó un mejor asesoramiento a Ollanta Humala? Si. Porque, a la prepotencia de los inversionistas de Yanacocha, se le pudo responder que, primero solucionen el problema de los pasivos mineros, que es lo que se les exige a las empresas mineras en todas partes del mundo (menos en el Perú).
A la exigencia de los inversionistas se sumó el radicalismo de Santos -presidente de entonces de Cajamarca- y las declaraciones inoportunas y hasta desleales de sus asesores y congresistas, como Jorge Rimarachín, que le obligó a cambiar al presidente del Consejo de Ministros, a los dos meses de haber iniciado su gobierno.
¿Harán lo mismo con Pedro Castillo, que tiene que buscar apoyos y tender compromisos si quiere derrotar a Keiko Fujimori? Porque si Perú Libre se comporta, como se comportaron con Ollanta Humala sus aliados de la primera vuelta, Castillo terminará como Ollanta empujado hacia la derecha para continuar en el poder.
Será un gobierno sumamente inestable, que posiblemente no termine su mandato. Mucho dependerá, entonces, de la madurez con que actuemos en esta oportunidad.



