se ha iniciado una campaña sostenida, a la que se ha sumado Mario Vargas Llosa, el autor de Tiempos de Furia, donde justamente denuncia, como los medios de comunicación crearon una imagen de “comunista” a Arbenz cuando no lo era.
Hoy, en el Perú hacen lo mismo con Pedro Castillo, a quien quieren emparentarlo con el terrorismo que utilizó sendero durante el conflicto armado interno. Gustavo Gorriti, a quien no se le puede acusar de ninguna manera de comunista, chavista o defensor de terroristas, ha puesto los puntos en claro y pregunta a los medios de comunicación y a Vargas Llosa: ¿Por qué, en lugar de comparar a Castillo con Chávez o de terruquearlo, no comparamos a su futuro gobierno con el de Pepe Mujica en Uruguay o Michell Bachelet en Chile?
Es necesario ver los tiempos en que vivimos y la inconsistencia de tanta prédica anticomunista. Muchos de los enemigos del comunismo, que hablan como si continuase la guerra fría, son empresarios que hacen grandes negocios con la China Comunista, la de Mao Tse Tung. Si es tanto ese peligro comunista, pues apliquemos las medidas de los años 50 y 60 para salvar al hemisferio occidental del peligro comunista: Calificar y enjuiciar a todos esos empresarios que hacen negocios con China de agentes del comunismo internacional.
Hacemos esta comparación para demostrar la inconsecuencia de estos enemigos de Pedro Castillo, a quienes no les preocupa el comunismo y utilizan este término para generar pánico, miedo y por eso agregan la palabra terrorista.
Lo cierto, y en esto nos ratificamos, es que ya conocemos lo que será un gobierno de la señora Fujimori. Sabemos lo que hizo su padre, cuando ella era la primera dama, con las mujeres quechuas de las zonas andinas. Sólo por esa política de esterilización forzada, podemos comparar a ese gobierno con la dictadura de Hitler, que antes del inicio de la II Guerra Mundial aplicó “políticas sanitarias” para evitar que los gitanos tengan hijos, pues los considera una especie subhumana. ¿Así no nos verá la señora K a los peruanos originarios?
Votar por la señora Fujimori es regresar a ese pasado, donde un grupo paramilitar se encargaba de eliminar a senderistas. ¿Usará el mismo método para eliminar a sus opositores, a quienes los está ahora acusando de comunistas y terroristas? ¿Se viene una noche de terror para el Perú? Muchos piensan que si ¿será de la mano de la señora Keiko Fujimori? Por lo que conocemos del fujimorismo, esa es la única posibilidad.



